| Las Tierras Altas
 RESEÑA Cajamarca
en las regiones montañosas norteñas, a 2.650 metros
de altitud, es famosa por su característico centro urbano,
sus iglesias, sus fuentes de aguas medicinales y su espectacular
paisaje. Es también la ciudad donde el conquistador Pizarro
engañó, capturó y finalmente asesinó
al inca Atahualpa, y aún puede visitarse El Cuarto de Rescate,
donde fue encerrado.
Huaraz, conocida
como ‘la Suiza Peruana’, por sus lagos glaciares y sus
picos nevados, es el punto de partida de senderismo y expediciones
al Callejón de Huaylas. La zona es también rica en
yacimientos arqueológicos, destacando el templo de piedra
pre-inca de Chavín (a 110 km. de Huaraz), del año
600 a.C.
Ayacucho, desde
algunas perspectivas, parece tener más iglesias que casas,
y la celebración de la Semana Santa es para muchos de sus
habitantes, profundamente católicos, el evento más
importante del año. También es conocido como centro
de exquisita artesanía, entre ella la que destaca la alfarería,
el trabajos en piel, los textiles y la joyería.
Cuzco fué
la capital del imperio Inca. La leyenda dice que fue fundada por
los incas en el siglo XII, pero los yacimientos arqueológicos
demuestran que previamente hubo otras civilizaciones viviendo allí
durante varios siglos. Es la ciudad más antigua del continente.
Se eleva a 3.360 metros sobre el nivel del mar, y mantiene una fascinante
mezcla de la arquitectura inca y española colonial. La mayoría
de sus calles centrales conservan muros y arcos incas, que sirvieron
de base a la arquitectura colonial y moderna. Sus habitantes son
los descendientes de los incas y hablan quéchua. Las ciudades
y pueblos de alrededor también albergan muchos yacimientos
arqueológicos. Cuzco es el punto de partida para una excursión
al Machu Picchu, los restos arqueológicos más importantes
de Suramérica. Machu Picchu es una ciudad completa que estuvo
enterrada en la selva durante siglos. Sus escaleras, terrazas, palacios,
torres y fuentes requieren la visita de un día entero. Las
excursiones a las excavaciones se pueden concertar desde Cuzco.
Las tiendas alrededor de la plaza principal están
abiertas todos los días, desde primeras horas de la mañana
hasta la medianoche, pero cierra por 2 horas durante la comida.
Cuzco tiene una ajetreada vida nocturna y dispone de una gran variedad
de hoteles, hostales, pensiones, casa de invitados y restaurantes
para todos los gustos.
Puno, a 3.800 metros
de altura, es el mayor centro peruano de folclore. Son típicos
sus tejidos artesanos de alpaca, la cerámica local y trabajos
de plata. Su riqueza mineral atrajo a los españoles, y hoy
todavía conserva iglesias colonias y precolombinas como el
conjunto de tumbas Chullpas de Sillustani, construidas en forma
de torre alrededor del Lago Titicaca por el pueblo Tiahuanaco. El
Titicaca, el lago navegable más alto del mundo, fue el asentamiento
del pueblo Uros, que como hoy sus descendientes, construyeron pequeñas
islas y embarcaciones usando juncos de totora.
Arequipa, la segunda
ciudad más grande del Perú, es conocida también
como ‘la ciudad blanca’, porque la mayoría de
sus edificios coloniales fueron construidos con roca blanca volcánica
procedente de una cantera cercana. La influencia colonial española,
y la andaluza en particular imperan en la ciudad. Destaca el Convento
de Santa Catalina, -una preciosa especie de ciudad dentro de la
ciudad-. Las excursiones a Cotahuasi y al Cañón Colca
salen desde Arequipa.
Chachapoyas tiene
algunos yacimientos arqueológicos poco conocidos pero dignos
de visitar, como Kuelap, una fortaleza construida por los sachapuyos
en la sierra rocosa, a 3.000 metros de altura, sobre el río
Utcubamba.
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