| Ciudad de México
 RESEÑA La
capital de México, se encuentra a una altitud de 2.240 metros
y está rodeada por dos volcanes de cumbres nevadas, Popocatépetl
y Ixtaccíhuatl. Es una enorme ciudad laberíntica con
un distintivo ambiente colonial y con muchos edificios en un exuberante
estilo barroco colonial. A pesar de la contaminación y de
su enorme superficie, la Ciudad de México –llamada
‘D.F.’, abreviatura de Distrito Federal– es una
ciudad muy atractiva y está repartida en 16 delegaciones
y unas 400 colonias (barrios) con muchos espacios verdes y calles
tranquilas. Algunas de sus zonas residenciales más exclusivas
son Polanco y La Condesa. En el corazón del Centro Histórico
está El Zócalo, que actualmente es un monumento a
la independencia. La construcción de la plaza se inició
en 1573 y se completó en el siglo XIX, y es tan grande que
solamente la sobrepasa en tamaño la Plaza Roja de Moscú.
Cada tarde, la enorme bandera mexicana que ondea en la plaza se
arría y se pliega en un acto solemne. Los proyectos de reforma
de la plaza incluyen paseos, fuentes, un nuevo pavimento hecho de
mármol de Oaxaca y nueva iluminación que realce los
rasgos de la Catedral y del Palacio Nacional. La Catedral Metropolitana,
se encuentra en la parte norte de la plaza, fue comenzada en 1563
y exhibe una plétora de estilos arquitectónicos (fundamentalmente
gótico, barroco y neoclásico). En su interior destaca
la Capilla de los Reyes y su altar. Al este de la plaza están
las excavaciones del Gran Templo Azteca, parte del complejo sagrado
de Tenochtitlán que fue demolido por los españoles
alrededor del año 1520. Se pueden contemplar los restos del
templo desde las pasarelas, y en el museo adyacente se pueden ver
algunas de las piezas recuperadas. En la parte este de la plaza
está el Palacio Nacional, fue construído en 1692 sobre
las ruinas del Palacio de Moctezuma y es ahora el Palacio de Gobierno
y la Presidencia de la República. En el palacio hay un mural
de Diego Rivera que narra la historia de México. También
pueden verse obras de Rivera, Siqueiros, Orozco y Tamayo en el Palacio
de Bellas Artes, cerca de la Alameda Central. Este precioso centro
cultural, esculpido en mármol de Carrara, fue construído
entre 1930 y 1934 en los estilos neoclásico, art-nouveau
y art-deco. En este edificio, todos los miércoles y domingos,
actúa el Ballet Folclórico representando los episodios
de la historia mexicana y empleando una mezcla de rituales mayas
y aztecas; también interpretan canciones y danzas contemporáneas
de toda América Latina. A la caída de la tarde, en
la Plaza Garibaldi pueden oírse los típicos ‘mariachis’
mexicanos, vestidos con trajes folclóricos y grandes sombreros.
Algunos de los museos más importantes de
la ciudad son los siguientes: el Museo Nacional de Antropología,
con una espléndida colección de piezas prehispánicas,
incluido el calendario solar azteca, y con exposiciones de las actuales
comunidades indígenas mexicanas; el Museo Nacional de Historia,
ubicado en el antiguo palacio de los virreyes; el Museo del Carmen
que se encuentra en un monasterio carmelita del siglo XVI; el Museo
Franz Mayer (arte europeo, asiático y mexicano de los siglos
XVI al XIX) instalado en un hospital del siglo XVI; el Museo de
Arte Moderno con colecciones de artistas mexicanos y latinoamericanos
del siglo XX; el Museo Frida Kahlo que se sitúa en la antigua
casa de la artista; y el Museo Anahuacalli que es una extraordinaria
casa recubierta de piedra volcánica, diseñada por
Diego Rivera para albergar su enorme colección de piezas
prehispánicas.
En el centro, hay dos lugares que ofrecen una buena
incursión en la historia y arquitectura mexicanas además
de ser un claro ejemplo de la vida cultural y religiosa contemporánea.
El primero, es la Plaza de las Tres Culturas llamada así
por ser una muestra de las tres culturas que han forjado el destino
de México: hay ruinas aztecas; la Iglesiabarroca y colonial
de San Diego, que data del siglo XVII; y varios edificios del siglo
XX. El segundo lugar que ha de visitarse, es la Basílica
de Nuestra Señora de Guadalupe, en Colina de Tepeyac. Se
supone que en este lugar, la Virgen se le apareció al indígena
Juan Diego en 1531. Hoy en día, esta basílica es un
importante lugar de peregrinaje que se celebra cada 12 de diciembre
y al cual acuden millones de mexicanos, e incluso hay algunos que
realizan la peregrinación de rodillas. La basílica,
fue construida en 1976, puede recibir a 10.000 personas en su interior,
y a otras 25.000 personas más en el exterior, una vez que
son abiertas las 70 puertas.
Dos de las barrios coloniales más bonitos,
al sur de la ciudad, son Coyacán y San Angel. Merece la pena
visitarlos los fines de semana, cuando las atractivas plazas y las
calles empedradas se llenan de estudiantes, artistas, artesanos,
músicos y mexicanos paseando con la familia. El Bazar Sábado,
en la Plaza San Jacinto, en San Angel, es uno de los mejores lugares
para comprar artesanía de calidad y objetos de arte.
También está aquí la universidad
más vieja de América, y una de las más grandes
del mundo, la Ciudad Universitaria, en la Plaza Pedregal, en un
admirable complejo arquitectónico de los años cincuenta,
entre los que destaca la biblioteca. A unos 20 km. al sur de El
Zócalo están los jardines flotantes y los canales
de Xochimilco. En los jardines, ideados por los aztecas, se pueden
alquilar trajineras (góndolas) para cruzar los canales y
existe la posibilidad de hacerlo acompañados por mariachis.
Excursiones desde México
Teotihuacán, conocida también como
‘la Ciudad de los Dioses’, está a 48 km. al noreste
de Ciudad de México. Construida hace aproximadamente 2.000
años fue la ciudad prehispánica más importante
de México. Aquí, los visitantes pueden admirar las
Pirámides del Sol y la Luna, la Ciudadela con el Templo de
Quetzacoatl (la serpiente emplumada) y el Palacio de Quetzalpapalotl
(la mariposa emplumada), todos situados a lo largo de la llamada
Calle de los Muertos.
Tula, situada a 95 km. al norte de Ciudad de México,
fue la antigua capital del imperio tolteca. Esta zona arqueológica
es muy conocida por sus cuatro Atlantes de basalto, que son figuras
de cinco metros de altura. Se dice que estos gigantes sostuvieron
el techo del templo dedicado a Quetzalcoatl en el del (Templo de
Trahuizcalpantecutli) o "Estrella de la Mañana".
Tepotzotlán, a 43 km. de la capital, se destaca
por su iglesia churrigueresca de San Francisco Javier, cuya fachada
está decorada con más de 300 esculturas de ángeles,
santos, plantas y personas. En una colina cercana hay un santuario
dedicado al dios de los banquetes y la bebida, donde cada año
el 8 de septiembre se realiza una fiesta con danzas aztecas.
El pueblo de Acolman, a 39 km. al norte de la capital
en la ruta de Teotihuacán, se extiende alrededor del monasterio
de San AgustínAcolmán, fundado en el siglo XVI. El
edificio funciona como un museo con colecciones de pinturas y piezas
religiosas.
Al pie de las colinas de Sierra Madre está
Puebla –originalmente llamada Puebla de los Angeles en 1531.
Es la capital del estado del mismo nombre, y se encuentra a 96 km.
al suroeste de Ciudad de México. Esta ciudad es famosa por
su arquitectura colonial con azulejos (conocidos como Talavera,
en honor a la ciudad española) que cubren la mayoría
de las cúpulas de las iglesias y fachadas de las casas. La
ciudad es también muy conocida por sus artesanos creadores
de azulejos. Se pueden comprar azulejos y cerámicas en el
mercado El Parían y en la calle que conduce a la Plazuela
de los Sapos. El Centro de Convenciones, un edificio moderno de
sorprendente elegancia, refleja su herencia artística en
la elección de los azulejos y en el uso de los materiales
naturales de la zona. El centro dispone de 8 salas de recepciones
que se pueden ampliar hasta 11. El auditorio tiene capacidad para
264 personas. La yuxtaposición entre lo antiguo y lo moderno
se hace explícita con la pasarela que une el centro de convenciones
con el Barrio del Artista. En 1988, Puebla fue declarado por la
UNESCO, Patrimonio Cultural de la Humanidad. Entre las mayores atracciones
de Puebla está su Catedral (una de las más antiguas
de México) construída en piedra gris azulada y que
tiene 14 capillas. Sus torres, de 69 metros son las más altas
de México. El edificio domina el zócalo con sus arcos,
su precioso jardín y la fuente de San Miguel, el patrón
de la ciudad. Frente a la catedral está el Palacio Municipal,
que fue redecorado en estilo neoclásico. La Iglesia de Santo
Domingo es famosa por su capilla del Rosario, una fabulosa obra
maestra decorada en panes de oro y consagrada en 1690. La herencia
colonial de Puebla también se refleja en su riqueza arquitectónica
y sus antiguos monasterios y casonas, con sus decoraciones de alfeñique,
sus balcones forjados en hierro y sus mosaicos. Dos de los mejores
ejemplos de las casas coloniales son la Casa de los Muñecos,
con mosaicos representando los Trabajos de Hércules, y que
hoy es el edificio del Museo Universidad, y la Casa del Alfeñique,
que exhibe trajes regionales. Entre los museos de la ciudad destacan:
Museo Bello, Museo Amapara, Museo de Santa Rosa y el Museo de Artesanías.
Hoy convertido en hotel, antiguo convento de La Concepción,
conserva la riqueza de la iglesia durante su periodo colonial. Desde
Puebla se pueden ver los volcanes de Popocatépetl, Ixtaccíhuatl,
Malinche y Citlaltépetl.
Cholula, a 10 km. al oeste de Puebla, se encuentra
este centro religioso prehispánico que en sus tiempos llegó
a tener 400 santuarios y templos; la mayoría de ellos fueron
destruidos por las tropas de Cortés y remplazados por iglesias
españolas –los españoles aseguran haber construido
365. La Pirámide de Tepanapa tiene la base piramidal más
grande del mundo y es la principal atracción de esta zona
arqueológica; en su cumbre está el santuario de Nuestra
Señora de los Remedios. La plaza en el centro de la ciudad
tiene tres iglesias, siendo la más original la Capilla Real,
que con 49 cúpulas parece una mezquita. También merece
la pena visitar las iglesias de Santa María y San Francisco,
en Tonantzintla y Acatepec respectivamente. La ciudad también
es conocida por sus fiestas del 15 de agosto que se celebran con
danzas y procesiones. La iglesia de San Francisco Acatepec, a pocos
kilómetros, tiene una fachada de azulejos preciosa.
Cuernavaca, se encuentra a 85 km. de la capital
y está construida alrededor de dos grandes plazas. En una
de ellas está el Palacio de Cortés (construido en
1.538), convertido ahora en un museo que alberga frescos de Diego
Rivera. La Catedral data del siglo XVI. Otro de los intereses de
la ciudad son sus Jardines Borda del siglo XVIII y el mercado indio
donde se pueden comprar huarachas (sandalias) y artículos
de cuero y de paja. Xochicalco, a 40 km. al sur de Cuernavaca, es
uno de los centros sagrados más interesante del país
y en él destaca el Templo de Quetzacoatl.
Tepoztlán (Plaza del Cobre), es una ciudad
atractiva y muy tranquila, situada en un sitio natural espectacular
con un valle rodeado de precipicios dentados y escalonados que se
vuelven color de rosa al caer la tarde. Es también el lugar
legendario del nacimiento de Quetzalcóatl, la serpiente de
oro azteca. Instalado en un precipicio a 400 metros sobre la ciudad,
está la pirámide Tepoztécatl, dedicada a este
dios de las cosechas y la fertilidad. El ascenso merece la pena
por las vistas panorámicas que ofrece. Hay una iglesia y
monasterio dominicano que dominan la ciudad como si fueran una fortaleza.
Taxco, a 160 km. de Ciudad de México, ha
sido declarado monumento nacional. La fortuna del pueblo se forjó
en sus minas de plata. La venta de platería y joyería
forman parte de su próspero comercio local. Además
de pasear por las numerosas y estrechas calles empedradas, merece
la pena visitar la Iglesia de Santa Prisca y San Sebastián
que es una joya de la arquitectura churrigueresca. Entre las residencias
coloniales destaca la Casa Humboldt, Casa de Borday Casa de Figueroa.
Un trolebús realiza el trayecto entre Los Arcos, al límite
noreste de la ciudad y la cumbre de Monte Taxco. Desde allí
las vistas sobre el valle y las montañas son espectaculares.
Las cuevas Cacahuamilpa están al norte de Taxco.
Toluca, se encuentra a 66 km. de la capital y se
extiende sobre un valle dominado por las cumbres nevadas del Nevado
de Toluca, un volcán extinguido (sus dos cráteres
son conocido como el Sol y la Luna). Además de un buen mercado,
la ciudad tiene varios museos interesantes en su Centro Cultural,
dedicados a la arqueología, el folklore y el arte moderno.
Muy cerca, están los pueblos indígenas de Tenancingo,
Metepec y Chiconcuac. A 8 km. al norte de Toluca está Calixtlahuaca,
un interesante yacimiento arqueológico azteca con una pirámide
circular dedicada al dios del viento.
Ixtapan del la Sal, a 80 km. de Toluca, es una ciudad
balneario con fuentes termales. Valle de Bravo, a 80 km. al suroeste
de Toluca, es un destino turístico situado entre pinos y
un gran lago, a una altitud de 1.869 metros.
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