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Fez
 RESEÑA
HISTORICA
Capital
intelectual y artesana, la más imperial de las ciudades de
Marruecos, Fez es la perla del mundo árabe, el lugar de las
grandes sensaciones. Aquí, como en Florencia o en Atenas, el
viajero viene a buscar el tesoro de una civilización, la inagotable
riqueza de una vida generosa y variada hasta la profusión,
donde reina la sensualidad del sol, de los colores, de los sabores.
En Fez se encuentra, con seguridad, todo lo que uno ama. Aquí
nadie sabe donde termina el placer del espíritu y donde comienza
el de los sentidos. Con el refinamiento de sus palacios y la sensualidad
de su vida, Fez, ciudad única, invita a realizar múltiples
viajes. Desde la necrópolis de los Merínidas, aparece
como un océano de calma de tejados planos, erizados de minaretes.
Una suave cascada de terrazas se recuesta sobre las dos vertientes
del Oued de Fez. Nada más entrar, la actividad comienza. Una
multitud de pasillo, escaleras y pequeños patios se entremezclan
en una maraña de callejuelas plagadas de puestos de vendedores,
donde continuamente se compran joyas de plata, platos de cobre, cacharros
de alfarería pintados en azul de Fez, chilabas multicolores,
pasteles de miel, brochettes de cordero, almendras tostadas, té
a la menta. Y es que aquí todo el profusión, hasta la
misma Fez es múltiple. Más allá de la ciudad
europea, con sus grandes avenidas, construida después de la
Primera Guerra Mundial, Fez se desdobla en Fez el Jedid y Fez el Bali.
A esta última la forman dos barrios. En el s.XVIII, 8.000 familias
árabes, expulsadas de Andalucía por los ejércitos
cristianos, se instalaron en la orilla derecha del Oued de Fez. Cien
años más tarde, 2.000 familias keruanesas se establecieron
en la otra orilla. Los árabes de Andalucía aportaron
el arte y el saber de una civilización que estaba en el apogeo
de su gloria, como lo testimonian los soberbios “zelliges”,
estucos y mosaicos de la Mezquita de los Andaluces y de la Medersa
de Es-Sahrij. Los keruaneses fueron los artífices de la impresionantes
y espléndida Mezquita de Al Qaraouiyyin con su brillante tejado
de color esmeralda, la primera universidad del mundo occidental y
todavía hoy uno de los principales centros culturales del Magreb,
su bibiloteca contiene 30.000 volúmenes y un soberbio Corán
del s.IX. Cuando los Merínidas tomaron el poder en el s.XIII,
consideraron que Fez el Bali era demasiado pequeña para contener
los palacios que su magnificencia requería. Así que
los construyeron fuera de los muros, añadieron jardines, mezquitas,
escuelas coránicas, zocos...Así fue como nación
Fez la Nueva o Fez el Jedid. Fez fue la primera capital del Reino
en el año 809, con Idriss II, y luego otras dos veces, en el
s.XIII con los Merínidas y en el s.XIX bajo el reinado de Moulay
Abdallah, convirtiéndose en centro espiritual y cultural del
Marruecos tradicional. Fez es la más imperial de las ciudades
imperiales. El recorrido alrededor de la ciudad es un paseo tan encantador
que vale la pena hacerlo dos veces, al alba con la luz que asciende
de las colinas y al crepúsculo, cuando el sol baña de
ocre y de rojo las cascadas de los tejados y de las cúpulas. |
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