 |
Casablanca
 RESEÑA
HISTORICA
La mayor
metrópoli del Magreb, sede de casi todos los bancos, con sus
hoteles y tiendas de lujo que conjugan a la perfección el Art
Decó con el estilo Neo-árabe. Desde 1912 los arquitectos
vienen construyendo una ciudad modelo, moderna, con un encanto visionario
y organizando su desarrollo fulgurante. Construcciones que rivalizan
entre sí con sus cúpulas, miradores, columnas, balcones
de madera de cedro y lucernarias. Como su puerto no tiene ensenada
natural, Casablanca ha construido el fantástico muelle Moulay
Youssef, que con 3.180 metros de longitud se ha convertido en el primer
puerto de Marruecos. El barrio de los Habbous, con sus callejuelas
que comunican los zocos entre sí, sus bazares rebosantes de
mercancías, es aquí donde se encuentra la Mahkana del
Pachá, edificio suntuoso que hace las veces de tribunal y salón
de recepciones, más allá la Iglesia de Notre Dame de
Lourdes, monumentla escultura de hormigón en bruto construida
en los años 50 e iluminada por grandiosas vidrieras. En comparación,
la antigua Medina, se nos aparece como un extravagante laberinto,
encerrado por murallas donde los barberos, carniceros, tenderos, drogueros
e innumerables clientes interpretan, en todo momento, una representación
exclusiva.
La Plaza Mohamed V con su monumental fuente, la corniche o cornisa
marítima con sus playas, hoteles, bares y restaurantes preferidos
por los noctámbulos. Posiblemente su mayor atractivo sea la
Mezquita de Hassan II, que levantada desde el océano es lo
primero que se divisa de la ciudad desde el aire, con su minarete,
el más alto del mundo 200 metros, un techo móvil que
puede abrirse y transformar la sala de oraciones en un magnifico patio
en solo 3 minutos,, fue construida por más de 3.000 artesanos
llegados de todo el Reino. El mercado central, fiesta para los ojos
y el olfato, pescados y mariscos recién salido del océano,
pirámides de frutas y legumbres, brazadas de flores de resplandecientes
colores. No debe perderse, el mercado central, una fiesta para la
vista y el olfato.
En los alrededores. 28 Km al norte, una playa de arena fina con casino,
hoteles de lujo, hipódromo, club naútico y 18 hoyos
de golf al borde del océano, es Mohammedia, la estación
preferida de las gentes de Casablanca. Un poco al este, Ben Slimane,
representa los placeres el campo, un paseo o la caza en el magnífico
bosque de alcornoques de las Ziaïdas, golf en un bellísimo
campo de nueve hoyos con un lago habitado por carpas y patos. Hacia
el sur, en la llanura, los célebres viñedos de Boulaouane
de donde procede su famoso vino gris, y una reserva de halcones en
su espectacular casbah con siete bastiones. A pocos kilómetros,
sobre un islote rocoso al que sólo se puede acceder con marea
baja, la koubba del Marabout de Sidi Abderrahmane, santo varón
al que se le adjudican poderes milagrosos.
Hágase una escapada a Oualidia, pruebe sus sabrosas ostras
y de un paseo por su preciosa playa en forma de arco y protegida por
islotes de las furias del océano. |
|