| La
Habana
 RESEÑA
A
finales de los años cincuenta, con la revolución cubana,
La Habana dejó de ser conocida internacionalmente como la
ciudad de los casinos y burdeles para convertirse en la respetable
capital de la República de Cuba. Aparte de realizar un recorrido
por la ciudad en un viaje guiado, el visitante puede atravesar la
ciudad de extremo a extremo en autobús, empezando en la antigua
zona de los burdeles y acabando en los preciosos barrios Vedado
y Miramar, en las afueras de la ciudad. La Plaza de la Revolución,
es uno de los símbolos de la historia revolucionaria del
país con monumentos a algunos de sus héroes; entre
ellos una efigie de Ché Guevara y una estátua en memoria
del libertador José Martí. La Plaza de la Catedral,
en La Habana Vieja, conserva muchas de sus casas antiguas, además
del empedrado original de sus calles, y también ofrece interesantes
exhibiciones artísticas los sábados por la tarde.
Aunque una gran parte de La Habana Vieja está muy detriorada,
esta situación remediando por gracias a una extensa renovación.
La concentración de edificios históricos en la Vieja
Habana la ha hecho merecedora de su inclusión en la lista
de los lugares Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Algunos
de los edificios mejor conservados son los de estilo colonial español,
como el Museo de la Ciudad de La Habana o el Castillo de la Real
Fuerza. Los visitantes interesados en seguir los pasos del escritor
norteamericano Ernest Hemingway, que vivió en La Habana durante
21 años, pueden visitar en el suburbio de San Francisco de
Paula la Casa-Museo de Ernest Hemingway, en la Finca La Vigía,
que se ha conservado tal como quedó cuando el escritor se
suicidó allí en 1961 (incluidas botellas vacías
de ron, trofeos de caza y un yate junto a la piscina vacía).
Hay que advertir que no se puede entrar en la casa, aunque las habitaciones
son visibles desde las ventanas. Los entusiastas de la literatura
también pueden continuar su recorrido por la villa de Comijar
y hacer un obligado alto en el camino en Floridita y La Bodeguita,
bares-restaurantes de La Habana Vieja, donde Hemingway era cliente
habitual. Otras atracciones culturales y arquitectónicas
incluyen el Club Tropicana, al aire libre, el famoso Ballet Nacional
de Cuba, el Cementerio de Colón y el Museo de la Revolución.
A unos 17 km. de la ciudad se extienden las Playas del Este con
un inconfundible sabor cubano.
|